Aspectos médicos y éticos de la despenalización del aborto en Chile

Durante charla dictada por la Dra. Sofía Salas y organizada por IFMSA-UDP.

Con la asistencia de las autoridades de la Facultad y estudiantes de diferentes años de la carrera, el 28 de abril se llevó a cabo la charla organizada por IFMSA-UDP “Proyecto de Ley: Despenalización del aborto en 3 causales”.

La Dra. Sofía Salas, académica de Bioética y directora ejecutiva del Programa de Ética y Políticas Públicas en Reproducción Humana (PREPRE) de la Universidad, fue la expositora a cargo de informar a los asistentes sobre el proyecto de Ley y sus alcances, considerando las miradas ética y  médica, con sus diferentes posturas.

La académica, quien además es miembro del Departamento de Ética del Colegio Médico de Chile (COLMED), inició su presentación destacando que la discusión en torno al aborto significa un genuino dilema ético, en el que se entrecruzan el bienestar y derechos de dos bienes inconmensurables”, como lo son el respeto a la autonomía de la madre y la valoración de la vida desde sus inicios.

Como introducción, la Dra. Salas hizo la distinción entre despenalización y legalización. Mientras que en la despenalización se extingue el carácter delictivo, pero sigue siendo una conducta ilícita, en la legalización del aborto, la conducta pasa a ser lícita y recae en el Estado el deber de procurar la atención oportuna a las mujeres que decidan realizarse un aborto, en cualquiera de las tres causales estipuladas, es decir, en caso de peligro de la vida de la madre, inviabilidad fetal y violación.

En cuanto a la causal de peligro de vida de la madre, el proyecto señala que la mujer debe tener acceso oportuno a los tratamientos médicos necesarios para preservar su vida, aún cuando la realización de los mismos implique la interrupción del embarazo. La académica explicó que actualmente esto se realiza, ya que es parte del mandato médico, siendo la causal que posee más apoyo transversal.

Sin embargo, aún existen médicos que se sienten en la incertidumbre legal cuando realizan un aborto en estas circunstancias. Dado lo anterior, su legalización significaría un respaldo al actuar médico y  podría incidir en intervenciones más oportunas.

La segunda causal plantea la posibilidad de que la mujer decida si continuar o no con su embarazo en caso de que el embrión o feto padezca una alteración estructural congénita o genética de carácter letal. Para que se haga efectiva, asegura la Dra. Salas, es fundamental que exista adecuada infraestructura médica y recursos humanos que permitan asegurar un diagnóstico certero, los que no siempre están disponibles en todo el país.

La tercera causal de aborto, violación, es la que ha generado más controversia. Esta indica un plazo para la interrupción del embarazo de máximo de 12 semanas de gestación y en caso de menores de 14 años, el plazo se extiende hasta las 14 semanas, al considerar que las menores demoran más tiempo en detectar un embarazo.

Esta es la causal que genera más controversia, por dos motivos. Por un lado, el feto está sano y por otro, es más difícil tener certeza de la existencia del delito.

El proyecto establece que los médicos podrán recurrir a la objeción de conciencia en caso de que el aborto atente contra sus convicciones personales, siempre que esto no signifique poner en riesgo la vida de la mujer. Si el profesional invoca objeción de conciencia debe procurar que la mujer sea atendida por otro profesional.

Al respecto, la Dra. Salas explicó que hay posturas que manifiestan que los médicos no pueden hacer uso de la objeción de conciencia, sino que deben entregar la prestación que establece la ley. Sobre este punto, la académica aclaró que la objeción de conciencia no responde a una defensa de intereses personales, sino a la de los pacientes, ya que, en el caso del aborto, considera como pacientes tanto al feto como a la mujer.

Agregó, sin embargo, que este tema tiene un límite, ya que no es posible apelar a la objeción de conciencia en circunstancias en que esté en peligro la vida de la madre.

En términos generales, la especialista en bioética comentó que el aspecto más crítico de este proyecto es el recurso humano. “No sé si estamos en condiciones de responder responsablemente al mandato de dar atención, contención y recursos oportunos, para cubrir los requerimientos asociados a esta ley”.

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