Radioterapia: académica UDP destaca avances tecnológicos y llama a derribar mitos sobre este tratamiento

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09 / 09 / 2026

Valentina Ovalle, oncóloga radioterapeuta de Clínica IRAM y directora de la especialidad de Radioterapia Oncológica de la Facultad de Medicina UDP, fue entrevistada por El Mostrador para abordar los principales mitos que persisten en torno a la este procedimiento y los avances que ha experimentado durante las últimas décadas.

En el marco del Día Mundial de Concienciación sobre la Radioterapia, conmemorado cada 7 de septiembre, la especialista destacó la importancia de entregar información clara a los pacientes para contribuir a disminuir los temores asociados a este procedimiento.

“La radioterapia es un tratamiento indoloro y seguro: la radiación se dirige al tumor protegiendo los tejidos sanos y el paciente no siente nada durante la sesión. Y no es un procedimiento excepcional: entre el 50% y el 60% de los pacientes oncológicos en Chile lo requieren en algún momento”, explicó Ovalle a El Mostrador.

Una disciplina en constante evolución

La radioterapia es uno de los principales tratamientos utilizados en oncología y puede ser indicada en distintas etapas del cáncer. A diferencia de la imagen que muchas personas pueden tener sobre este procedimiento, los avances tecnológicos han permitido desarrollar tratamientos cada vez más precisos y mejor tolerados.

En este sentido, Ovalle enfatizó que la radioterapia ha experimentado una importante evolución y que este proceso continúa hasta la actualidad.

“La radioterapia lleva décadas evolucionando y va a seguir haciéndolo. Lo que hoy es estándar hace diez años no lo era, y eso significa que muchos de los miedos que todavía circulan quedaron atrás hace rato”, señaló.

Entre los principales mitos abordados por la especialista se encuentra la creencia de que la radioterapia duele o quema durante su aplicación. Sin embargo, la administración de la radiación es indolora y el paciente no siente calor ni molestias durante la sesión. Si bien pueden aparecer efectos secundarios en la zona tratada, como irritación o enrojecimiento de la piel, estos son progresivos y pueden ser manejados con las indicaciones del equipo tratante.

Otro de los conceptos que Ovalle llamó a aclarar es la idea de que la radioterapia provoca necesariamente la caída del cabello. Al tratarse de un procedimiento localizado, este efecto depende de la zona que recibe la radiación. Por lo tanto, un paciente sometido a radioterapia en zonas como el tórax o el abdomen no pierde el cabello.

Asimismo, la especialista explicó que la radioterapia no constituye necesariamente un “último recurso” frente al cáncer. Puede utilizarse como tratamiento exclusivo o combinarse con otras alternativas, como la cirugía, ya sea antes o después de esta, dependiendo de las características de cada caso.

Mayor precisión y protección de los tejidos sanos

Uno de los principales avances de la radioterapia ha sido el desarrollo de técnicas que permiten planificar y dirigir la radiación con mayor precisión hacia el tumor, disminuyendo el impacto sobre los tejidos sanos cercanos.

Esta evolución también ha permitido que muchas personas puedan mantener parte importante de sus actividades cotidianas durante el tratamiento. Si bien cada paciente responde de manera diferente y pueden presentarse efectos secundarios, la radioterapia no implica necesariamente permanecer en reposo.

Para Ovalle, entregar información adecuada sobre el tratamiento también forma parte del acompañamiento a los pacientes. Conocer cómo funciona la radioterapia y cuáles son sus posibles efectos permite enfrentar el proceso con mayor tranquilidad y disminuir temores que son asociados a información incorrecta.

Ver entrevista El Mostrador