Recomendaciones para hacer de las vacaciones una instancia saludable pese a la pandemia

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Tras un año que ciertamente se puede catalogar de difícil, lleno de incertidumbre y alto estrés, las vacaciones son un espacio necesario para descansar y recargar energías. El psiquiatra y académico de la Facultad de Medicina, Dr. Adrian Mundt, entrega recomendaciones para hacer de este receso una instancia saludable, a pesar de las restricciones que aún persisten por la pandemia.

28 / 01 / 2021

El verano distinto

Tras un año difícil, agotador, con altos niveles de incertidumbre y estrés nos preguntamos cómo podemos aprovechar de estas vacaciones en un verano distinto. Muchos no han podido realizar sus planes que tenían, ir al lugar que se quería o compartir con quienes se esperaba.

Aquí algunas sugerencias:

Independientemente de cuántos contactos sociales y físicos nos permitimos con nuestros cercanos y nos permiten las restricciones, estas vacaciones pueden servir para reencontrarnos con nosotros mismos, reencontrar un equilibrio entre cuerpo y mente, lograr una paz interior. Para muchos, este año ha significado un exceso de pantallas, exceso de trabajo, falta de movimiento físico, sobrealimentación ansiosa, miedos, consumo excesivo de alcohol o sustancias para cortar el día de trabajo en casa o bajar la ansiedad, y mala higiene de sueño. La desconexión de pantallas, la desintoxicación tecnológica y de sustancias, la reconexión con la naturaleza nos parece buena opción para estas vacaciones. Desconectarse de las noticias o reducir la exposición a ellas a un tiempo prudente puede ayudar a bajar la ansiedad. Reincorporar ejercicio físico en nuestras rutinas, proteger tiempos de sueño, alimentación saludable y liviana son clave. Reencantarse con la lectura de libros, juegos de mesa, ejercicios físicos en casa y actividades creativas para aquellos que no pueden salir. Los destinos preferibles para los que pueden realizar la única salida deberían ser el campo, las montañas, las cabañas por sobre hoteles, ciudades, aglomeraciones, restaurantes y playas sobrepobladas. Hay que tener siempre en cuenta que no es un verano normal y que vamos a volver a la normalidad con las vacunas dentro de poco.

En segundo lugar, dediquemos estas vacaciones a los adultos mayores. El cuidado de ellos nos motiva a realizar este gran esfuerzo como sociedad y comunidad de evitar juntas y fiestas, cumplir con cuarentenas y restricciones de movimiento. Aunque muchos sufrieron, los adultos mayores han tenido un año realmente duro, han tenido la gran carga de esta pandemia, se han enfermado de COVID-19, han muerto de COVID-19, han muerto de otras enfermedades tratables que quedaron sin atención médica por un sistema de salud enfocado y sobrepasado por COVID-19 y por un miedo justificado de evitar atenciones médicas y salas de espera. Los adultos mayores han perdido queridos, parejas, conyugues y pares, han estado con el pánico constante de infectarse, sabiendo que la próxima compra en el supermercado les puede costar la vida, se han visto solos, socialmente aislados, muchos con dificultades para conectarse vía medios tecnológicos a la vida actual. Cuidémonos para cuidar a nuestros padres, tíos y abuelos o vecinos adultos mayores, para poder pasar tiempo con ellos sin exponerlos a riesgos y aprovechar del tiempo limitado de forma más consciente que nos queda con ellos.